28...


Humildad, humilde...

Baeza, solar del medievo en el que Machado impartió clases, tiene en su Jueves Santo una de esas tantísimas joyas de la imaginería que cada año salen a la calle a llevar a las ciudades y pueblos el mensaje evangelizador que representan.

Del Salvador, sale el Señor con su clámide y su cetro, símbolos de una realeza a modo de burla que le imponen los indeseables mientras lo increpan y alaban con impostados honores. Él, lejos de enfadarse, acepta con Humildad, pues tal reza su nombre, lo que estaba escrito:

"Humilde, en su actitud, baja la frente
con la caña, por cetro, entre las manos".

Humildad, humilde...

La brisa de la tarde-noche mece la túnica y el cabello del Dios, hecho hombre a la andaluza, que reina en este nido real de gavilanes jiennense para regocijo de los que hemos lo visto alguna vez pero, sobre todo, de los que lo llaman a diario en sus tribulaciones. Por más insistentes que éstas sean, Él las escucha y la soluciona, que para eso es el Hijo de María, esperando pacientemente en su iglesia mudéjar, o paseando por el emblemático entorno de su pueblo, de su ciudad de Baeza, hasta las primeras horas del Viernes Santo...

"colocan, como burla que le afrente
la púrpura en sus hombros soberanos".

Humildad, humilde...

En el cielo, Él es la Humildad, ya sea representado en la plazuela de su nombre el Jueves Santo, o en la dominica de Martes Santo del Realejo, o en los Terceros cada Domingo de Ramos hispalense pero, en la tierra...Aquí es difícil encontrar gente que se corta el traje de humildad a la medida y se lo viste por los pies, aunque cuanto menos se tiene, más se presume de ello.

El humilde no se autoproclama, sino que la gente de su alrededor lo nombra, en una ceremonia solemne de día a día, merced a sus acciones impagables y sus actitudes no ensayadas, por eso es muy difícil encontrarlos, y menos en las cofradías. Pero cuando aparecen, cuando encuentras a alguien que sea digno de ese calificativo que es más una forma de entender la vida, entonces vas corriendo al diccionario a buscar la definición de la palabras y entiendes, al hacerlo, que se queda corta, por eso él tiene su propia definición de humildad, que le va que ni pintada a esa persona que él conoce, a saber:

Humildad: virtud por la cual un capataz de palio, de los buenos, después de haber fundado la cuadrilla y haberla mandado muchos años, se despoja de los galones y se mete debajo a las órdenes de sus pupilos.

Humilde: Dícese de él, su amigo.

Pues...Humildad, humilde.  

Fuente fotografía: Diario Sur (Málaga)

  


Comentarios

Entradas populares