Mi barrio en una foto...
Mi barrio me asalta a cada instante, sin avisar, como todo lo inesperado, con ese sabor de sorpresa que halaga y que cautiva, llevándome siempre a dónde él quiere llevarme, usando para ellos los medios que tiene a su alcance, que suelen ser los que más horadan el alma. A cada paso que doy por sus calles, sus paredes me llaman por mi nombre y la forma que tiene el sol de acariciar las fachadas me dice la hora exacta que es, sin posibilidad de error, de tantas veces como he visto avanzar las horas en su espejo de ladrillo y ventanales desde un sillón en alguna habitación perdida. Mi barrio tiene sus voces, pero son silenciosas, y lanzan su pregón desde los comercios por los que deambulaba de niño, de adolescente, y que hoy sólo son vestigios del barrio que fue, pero que sigue intacto en mi memoria. El aroma de los churros, la carnicería, la frutería, el bar donde nos esperaban al anochecer y desde el que llamaban a casa por teléfono, la panadería,…siguen vivos en mí, inundando ...
.jpg)






.jpg)

